Precisamente ese es el reto que está en cuestión. Alcanzar el difícil equilibrio de domesticar la oferta y la demanda para que ambas se pongan armónicamente de acuerdo, de manera que los productos lleguen al comprador final con un precio razonable, una vez se haya cumplido con el pago de un precio justo a un plazo oportuno. Sobre destacar que paralelamente se cumplen los estándares o principios de Comercio Justo. Los mismos que han sido explícitamente determinados por la Asociación Internacional de Comercio Justo, IFAT-por sus siglas en inglés.
La Economía Solidaria influye de manera decisiva en la actividad comercial. Se podría visualizar a la Economía Solidaria y al Comercio Justo como un par que se nutren mutuamente. Si bien la primera abarca un universo más amplio, el Comercio Justo, es el tamiz a través del cual, el producto pasa y rinde su ganancia efectiva a los diferentes actores de la cadena productiva – comercial.
La cadena comercial solidaria, como la llamamos entre organizaciones de Comercio Justo, tiene varios acuerdos comerciales, que necesariamente suceden en un clima de confianza y de manera transparente. Uno de esos estadios puede darse bajo la estructura de una tienda. En la nueva empresa social, se trabajan las relaciones empresariales de tres tipos:
1. Con el pequeño productor en el establecimiento del precio y la forma de pago
2. Con en staff, que puede recibir salario o trabajar de forma voluntaria
3. Con el consumidor final, a quien se le debe un producto de calidad, con información confiable y suficiente tanto sobre los productos como sobre la nueva filosofía comercial de la tienda.
Las tiendas tienen que profesionalizarse y tienen que tener éxito comercial: ¡tienen que vender! |
Aspectos de las Tiendas
Sobre la profesionalización dentro de la tienda
Lograr ventas es todo un arte, que pasa por trabajar en varios aspectos:
Consiste en tener sistema estricto administrativo y de control, horario de atención al público fijos y permanentes, óptima atención al público (si fuera necesario, incluso atención bilingüe), limpieza, organización armónica de la tienda, clara señalización, información idónea y actualizada de cada producto, stock suficiente, embalaje apropiado, ofrecer formas de pago diferido. Un aspecto primordial es la ubicación de la tienda en una zona comercial o turística, donde rindan frutos todos los aspectos recomendados.
Las tiendas tienen que profesionalizarse y tener éxito comercial: ¡tienen que vender!
La incidencia política y pública
Un espacio en el cual se puede hacer incidencia política sobre temas propios de la Economía Solidaria, como:
La soberanía alimentaria.
El consumo responsable
La identidad cultural del pequeño
productor
La defensa del medio ambiente
El cambio climático
La equidad de género
El trabajo infantil
Y donde haya información adecuada sobre cada producto y sobre los avances del movimiento de Economía Solidaria a nivel local, nacional y regional.
Sobre la credibilidad y la certificación.
La certificación de tiendas y de productos de Comercio Justo, es un tema que va cobrando vigencia. El IFAT frente a este reto se encuentra en proceso de crear un sistema de monitoreo para sus miembros, denominado Sistema de Gerencia Sustentable de Comercio Justo, el mismo que permitirá a cada uno de sus miembros medir sus avances con respecto a su primer diagnóstico. Este sistema se convierte en una práctica de mejoramiento y monitoreo permanentes, básicamente en tres campos:
1. La práctica del Comercio Justo
2. El desempeño empresarial; y,
3. La sustentabilidad ecológica
Conclusiones
Los espacios comerciales que se han creado en América Latina han sido producto de una importante trayectoria de organizaciones de desarrollo alternativo, que intentan dar una respuesta concreta a la inminente necesidad de incidir en la práctica comercial con los principios del Comercio Justo. El reto comercial es grande, sobre todo porque la arena comercial que impone el comercio tradicional dista mucho de apreciar la integridad del ser humano, de tener relaciones de confianza y respeto, y de priorizar a la persona frente a la ganancia.
Es alentador constatar que hay tiendas de organizaciones de Comercio Justo y de Economía Solidaria, que empiezan a salir adelante con relativo éxito comercial, otras que ya se ha afianzado y han sobrepasado el lustro y el entusiasmo con que muchas otras están a punto de dar el paso a la creación.
La sociedad civil, si bien puede tener escasa información sobre el movimiento de Economía Solidaria, empieza a visualizar en la práctica, nuevas formas de organizar un negocio, nuevas formas de abordar la compra y la venta. Así como la nueva visión que adquiriere la sociedad civil sobre el consumo responsable.
La recomendación final, va en torno a plantearnos la necesidad de que todas estas iniciativas converjan en un movimiento organizado, que vaya trabajando sobre las sinergias y los espacios de acción comunes. Demos los pasos necesarios para construir una cadena de tiendas, que bien puede nutrir al vigoroso movimiento de Economía Solidaria y Comercio Justo, otorgándole identidad y éxito comercial. |